Escaneás
Apuntás la cámara al código de barras. Si el producto está en nuestra base, el puntaje aparece al instante, con el desglose de cada nutriente.
Apuntá la cámara al código de barras y en dos segundos sabés qué tan sano es ese alimento, y por qué. Con la Ley 27.642 y los datos de ANMAT. Sin publicidad ni opiniones de nadie.
Gratis, sin publicidad y para iPhone. Lo esencial, siempre sin costo.
Escaneás, entendés y, si falta algún dato, lo cargás vos. Ese producto queda listo para todos.
Apuntás la cámara al código de barras. Si el producto está en nuestra base, el puntaje aparece al instante, con el desglose de cada nutriente.
Muchos productos argentinos no están en ninguna base. La app te pide una foto de la etiqueta y la lee en tu teléfono: la foto no se sube.
Cuando otra persona carga lo mismo, el dato pasa a valer para todos. Cada foto llena un hueco que nadie más estaba llenando.
Tres bloques: lo que dice la ley sobre nutrientes, qué aditivos tiene y qué tan procesado está. No lo decide una inteligencia artificial ni una votación. Probá con estos ejemplos.
Ejemplo ilustrativo
Poca grasa saturada, nada de azúcar agregada y una lista de ingredientes corta.
Productos y valores de ejemplo para ilustrar cómo se reparten los puntos; no son productos reales ni representan a ninguna marca.
Preferimos decirte «no sabemos» antes que inventar un número que no se sostiene.
Si nadie cargó las grasas saturadas de un producto, eso no lo vuelve saludable. Lo que no se sabe no suma ni resta, y si faltan demasiados datos, la app te dice que no alcanza para puntuar.
Felicitar al agua por no tener grasas no informa nada. Un cero puntúa cuando hubo una decisión detrás, no cuando es pura aritmética.
Un puñado de almendras tiene más grasa y calorías que muchas golosinas, y no es lo mismo. Por eso el puntaje también mira cuánto del producto es alimento entero.
En Argentina los datos de los alimentos están partidos en dos bases. NutricionAR arma el puente entre ellas.
Productos declarados ante el Estado, con su tabla nutricional y sus ingredientes. Pero sin código de barras.
La base colaborativa mundial: código de barras, foto y marca. Pero con poca cobertura argentina.
Cada vez que alguien fotografía una etiqueta, se registra qué código de barras corresponde a qué número de registro. Esa información es de los productos, no de las personas.
Un retiro del mercado es un hecho sobre si algo es seguro de comer. Por eso estas funciones son gratis y no tienen límite.
Cada día revisamos las alertas que publica ANMAT. Con una cuenta, te avisamos si algo que escaneaste fue retirado del mercado.
RNPA 00-000000Son datos de salud. Se guardan sólo en tu dispositivo y el chequeo lo hace la app: nosotros no sabemos a qué sos alérgico y no hay forma de que lo sepamos.
Si el producto está en el listado oficial de libres de gluten, lo ves en la ficha, con su estado de vigencia.
El texto de la etiqueta se reconoce dentro de tu iPhone. La foto no se sube: sólo se envían los datos que confirmás.
Desde la app, sin pedirle permiso a nadie. Cómo se borra.
No hay prueba gratis que se cobre sola cuando te olvidás. Sabés qué pagás desde el principio.
Sin límite de uso y sin publicidad.
Comodidades para quien la usa a diario.
Los precios son los de la App Store (Argentina) y pueden incluir impuestos según tu país. El cobro lo hace Apple: nosotros nunca vemos tu tarjeta. La suscripción anual se renueva automáticamente cada año salvo que la canceles al menos 24 horas antes del vencimiento, desde Ajustes › tu nombre › Suscripciones. Al cancelar seguís teniendo acceso hasta la fecha ya paga. Más detalles en las preguntas frecuentes y los términos de uso.
No hay anunciantes, perfiles publicitarios ni seguimiento. No vendemos datos de nadie.
Este sitio no usa cookies ni herramientas de seguimiento, y no carga nada de terceros.
Qué guardamos, para qué, con quién y cómo borrarlo. Leer la política completa.
Casi siempre porque la otra app usa Nutri-Score, que es francés y no mide las grasas totales. La ley argentina sí las mide: es uno de sus cuatro nutrientes críticos. NutricionAR está atado a la ley de acá, y por eso a veces damos más bajo en productos muy grasos.
Porque faltan tantos datos que cualquier número sería inventado. Preferimos decírtelo. En esa misma pantalla podés sacarle una foto a la etiqueta y el producto queda cargado para todos.
No para calcular el puntaje. Sale de reglas publicadas: la Ley 27.642, las evaluaciones de riesgo de EFSA e IARC y la clasificación NOVA. La cámara reconoce el texto de una etiqueta en tu teléfono, pero eso es leer, no opinar.
Para escanear, ver puntajes y usar tus alergias, no. La cuenta (gratis, con Apple o Google) sirve para compartir escaneos, armar un carro de compras, recibir avisos de retiros y aportar datos, porque un aporte anónimo no se puede contrastar con nadie.
No. NutricionAR compara productos envasados según normativa publicada. No diagnostica ni trata nada, y no reemplaza a un profesional de la salud ni leer el envase. Si tenés una condición médica o una alergia, consultá a tu médico o nutricionista.
Dos segundos para saber qué hay en lo que vas a comer.